¡Se viene el Mundial!
Gente, se viene la fiesta más importante del deporte. No, no me refiero al Super Bowl, ni a la Serie Mundial; hablo del mundial de fútbol soccer. Y como ya es tradición, se editó un tema oficial conmemorativo, en esta ocasión interpretado de nuevo por Shakira (Dai Dai, 2026).
Históricamente, los temas oficiales de los mundiales son un éxito garantizado porque tienes a millones de personas escuchándolos casi a diario por lo menos por un mes. Me vienen a la mente La Copa de la Vida de Ricky Martin (Francia, 1998) o Waka Waka (Sudáfrica, 2010) de la misma Shakira.
Hay también temas no oficiales —no sé si los comisionen las federaciones nacionales—, pero tengo muy presente el ¡México, Let’s Go! (USA, 1994), y este año el gobierno de México está respaldando el tema La Niña Futbolista (2026) de Julieta Venegas, que ha generado mucho ruido porque, sinceramente, no está chido. Pero aparte de los temas oficiales y los utilizados de manera extraoficial, hay un sinnúmero de canciones con temática futbolística muy buenas y que vale la pena repasar, aunque sea cada cuatro años; por eso hoy les hablaré de algunos de mis temas futboleros favoritos.
El misterio del “Verde Rectangular”
Mi tema futbolero favorito es la versión en español de una canción italiana que se llama La Ola (1996) de la banda Mau Mau, que gran parte de mi vida creí que eran Los Fabulosos Cadillacs o Los Auténticos Decadentes. Al ritmo de batucada, este tema suena a fútbol, describiendo la emoción de la afición un domingo de partido. Por años estuve buscando este tema sin éxito, porque aparte de no saber quién lo cantaba, no sabía el nombre. Yo lo conocía como Verde Rectangular, que es una frase que se usa en la letra para hacer referencia a la cancha, y desde ahí te engancha la rola porque sientes la pasión del aficionado que se está preparando para dejar el corazón en las gradas.
La letra narra un par de jugadas y clamores por una promesa de gol que te hace sentir casi en la butaca, pero sobre todo se centra en esa emoción que da cuando los aficionados hacen de manera colectiva la ola; sin importar a qué equipo le vas, por unos minutos todos en el estadio son un mismo ente compartiendo una misma pasión y demostrándolo en un acto colectivo de unidad.
Una deidad llamada Maradona
Creo que mi segundo tema favorito con temática de balompié es Santa Maradona (1994) de Mano Negra. Más que al fútbol, Manu Chao le escribía canciones a Maradona, y son muy buenas canciones. Pero Santa Maradona me gusta más porque también proyecta ese ambiente de fiesta y pasión. Y les voy a ser honesto: la verdad, no le entiendo maldita la cosa a esta rola. Ya saben cómo se las gasta Manu Chao, que canta en el idioma que se le hincha (¡Barras!), y esta salió en francés y, a diferencia de la anterior en la lista, no tiene su versión en español. Así que solo puedo asumir que la letra dice algo como: “Maradona no es un ejemplo de persona a seguir, pero como futbolista es casi una deidad. Así que yo le digo Santa Maradona”, palabras más, palabras menos. Pero ya en serio, el tema es un rolón; tiene también toques de batucada y murga, así que es también muy festivo y apasionante.
Pasando al siguiente tema, me acabo de dar cuenta de que casi todas las rolas panboleras son más bien rolas de Maradona.
La rareza de Los Cadillacs y un concierto inolvidable
Ahora sigue una paradoja: en el tema de Mau Mau les comentaba que por el sonido pensé por mucho tiempo que eran Los Fabulosos Cadillacs, y ahora que sí toca el turno de los Cadillacs, es una rola que suena más a experimentación tipo Beatles que a la batucada ska punk que manejan generalmente los argentinos, pero en parte por eso me gusta. La Marcha del Golazo Solitario (1999) no proyecta ese ambiente de fiesta y pasión en el sentido tradicional; es una extraña obra experimental que, sin embargo, algo de pasión proyecta. Digo, alguien no hace una canción de rock avant-garde o artístico con temática de fútbol nomás porque sí. Pero definitivamente no es un tema que se pueda cantar y corear un domingo en el estadio.
Aparte, La Marcha del Golazo Solitario me gusta porque uno de mis conciertos favoritos es el primero de los Cadillacs al que fui, allá por el año 2000, y era la gira del disco del mismo nombre. Ese día la banda lo dejó todo en el escenario: sangre, sudor y lágrimas, literalmente. Bailaron, cantaron, hicieron spoken word y, en algún momento, alguien del público aventó una botella de vidrio al escenario descalabrando a uno de los integrantes. No estoy seguro si tocaron la canción completa o solo fue una coda, pero en cierto punto retumbó en el recinto: ¡La Marcha del Golazo Solitario!
Fútbol de forma indirecta
Y ya para cerrar, dos canciones que no tienen que ver directamente con el fucho, pero sí indirectamente.
La primera es Que sube, que baja (1999) de El Círculo. La rola no habla de fútbol, no menciona el balón o hace referencia a nada de eso en la letra, pero tiene ambiente fiestero y se usó, si no me equivoco, como tema de la selección mexicana para la Copa Confederaciones del 99, y con eso basta. Y al final de la canción gritan: ¡Mé-xi-co!
La otra es Estadio Azteca (2004) de Andrés Calamaro. La única mención al coloso de Santa Úrsula que se hace en el tema es en el segundo verso y es muy emotiva: “Cuando era niño y conocí el Estadio Azteca me quedé duro, me aplastó ver al gigante”. Después de eso la rola toma un rumbo diferente que poco o nada tiene que ver con el fútbol, según la capacidad interpretativa de cada uno; pero esa única mención le vale, en mis libros, para ser incluida en esta lista. ¿Cómo la ven desde ahí? ¿Qué otra rola futbolera les gusta a ustedes? Déjenlo en los comentarios.