No es cosa nueva ni fuera de lo ordinario que los cantantes, principalmente de baladas, graben temas en más de un idioma o hasta discos completos. El motivo principal de esta estrategia es abarcar un mercado más grande y vender más discos; o simplemente en agradecimiento a los fans de otros países por el apoyo.
Como hispanoparlante (o sea, que hablo español), no puedo evitar apreciar el gesto cuando un artista que habla otro idioma decide cantar en el idioma de Cervantes. Por ejemplo, aunque no soy fan de Coldplay, me pareció muy lindo el detalle de que cantaran “De música ligera” en honor a Gustavo Cerati; o cuando Rammstein decidió sacar su canción en español con mariachi; en este caso no soy muy fan del tema, pero igual me agrada el gesto.
Los pioneros y el semillero italiano
Connie Francis, Nat King Cole y, por supuesto, Roberto Carlos son algunos de los más destacados por haber grabado discos completos en este idioma. Pero hay un país en particular, que comparte con el castellano la raíz latina, que es el semillero más grande de cantantes que, aparte de editar discos en su lengua natal, también editan discos completos en español. Y si a estas alturas no han adivinado que me refiero a Italia, tomen vitaminas o suplementos para la mente porque se les está durmiendo el gallo. El primer artista italiano que grabó en español (y en un idioma distinto al propio, aparentemente) fue Enrico Caruso, a principios del siglo pasado.
Es en la década de los 50 y continuando en los 60, con la creciente popularidad de la radio y posteriormente el cine y la televisión, y la comercialización de los discos, que vemos una creciente tendencia de artistas italianos interpretando temas en castellano. Domenico Modugno, Renato Carosone y principalmente Nicola Di Bari, con su estilo más rocanrolero y “popsito”, fueron algunos de los que lograron conseguir éxito en Latinoamérica.
Aprovecho este paréntesis para aclarar que me estoy enfocando en el éxito que estos artistas tuvieron en Latinoamérica y principalmente en México. Entiendo que existe también el mercado de España, pero no tengo forma palpable de saber qué tan exitosos son allá. Imagino que lo son, de lo contrario no cruzarían el Atlántico, pero pues así es la cosa.
De la balada dominante a la adaptación creativa
En los 70 el género de la balada había tomado una fuerza brutal en Latinoamérica; intérpretes como José José, Leo Dan, Juan Gabriel y otros dominaban las ondas radiales y estaban en todos los canales de televisión. Entonces, el mercado era demasiado competitivo y no había mucho espacio para los italianos; aun así, cantantes como Riccardo Cocciante, Silvana Di Lorenzo y Claudio Baglioni dejaron grandes rolas en español.
Luego, en los 80, se dio una extraña mezcla de los modelos anteriores: los baladistas latinos seguían dominando el mercado, pero curiosamente lo hacían con temas italianos traducidos al castellano. “La maldita primavera”, “El rey azul”, “La última luna”, “Tan enamorados” o “Será porque te amo” son solo algunos de los temas originalmente escritos y traducidos del italiano.
Esta fórmula funcionaba muy bien, pero con la progresiva popularidad de géneros como el New Wave y el Rock en español, los gustos del público empezaron a cambiar; de pronto los temas exageradamente románticos y melodramáticos ya no garantizaban éxitos. Aun así, se buscó prolongar este método; un ejemplo que me impresiona es el tema “La última luna”, que es un Synth Pop muy bueno compuesto por Lucio Dalla e interpretado en español por Emmanuel; lo curioso es que la adaptación al castellano la escribió Joaquín Sabina. Dimensionen eso: la obsesión por canciones italianas llegó al grado de poner a uno de los más grandes cantautores españoles a traducir canciones.
El “Boom” de los 90 y la era de los discos espejo
Y así llegamos a la década que representó el más grande boom para los cantantes italianos en el mercado latino (de Latam, como dicen los chavos); los 90 o “gli anni novanta” para la gente que nos lee en Italia. Por esos tiempos yo aún estaba chavo y apenas le andaba agarrando la onda a este rollo del rocanrol, y me sacaba “machín” de onda cada que me enteraba que tal o cual cantante no era mexicano, era italiano ☹.
Eran buenísimos y sacaban cada rolón (cosa que no podía decir abiertamente en aquellos años porque yo era rocker). Eros Ramazzotti, Gianluca Grignani, Nek, Zucchero, Andrea Bocelli… Todos irrumpieron en Latinoamérica con una fuerza descomunal, y no grababan una rola o dos, no señor: editaban discos completos. No sé quién ni cuándo iniciaron ese rollo de los “discos espejo”, pero estos artistas grababan un disco en italiano y luego (probablemente por orden de la disquera) grababan el mismo disco, pero en español.
Laura Pausini: La reina de la simetría
Y hablando de los discos espejo, tengo que mencionar a la persona que es sin duda, al menos para mí, la más exitosa haciéndolo: Laura Pausini. No creo que exagere al sorprenderme tanto, pero Laura lleva 30 años grabando y lanzando discos en italiano y español simultáneamente; o sea, desde 1994 los discos que edita en un idioma distinto son suficientemente exitosos para que su disquera le siga permitiendo hacer esto.
La única persona que tiene una carrera más larga y probablemente más exitosa también en dos idiomas es Roberto Carlos, quien ha editado más o menos 90 discos: alrededor de 60 en portugués y 30 en español. La carrera de Laura ha sido más simétrica en los dos mercados en los que se ha enfocado, aunque su discografía en italiano cuenta con un disco extra; esto se compensa con el hecho de que su primer disco en español es un compilatorio de sus dos primeros discos.
Por este motivo Pausini es la italiana más exitosa en Latinoamérica, y es difícil que logren quitarle ese puesto, ya que a partir de los 2000 la popularidad y aceptación de los italianos disminuyó considerablemente sin motivo aparente… Bueno, tal vez tuvo que ver con los comentarios de Tiziano Ferro, pero pobre vato, la sufrió por andar de hablador.
El presente y mis recomendaciones
Actualmente sigue habiendo una gran cantidad de cantantes italianos en el mercado latino, no solo los históricos como Laura y Eros, hay varios más recientes como Il Volo y Marco Di Mauro; y tal vez, solo tal vez, algún día veremos un resurgimiento de este fenómeno.
En lo que sí y lo que no, les dejo 5 canciones italianas o por italianos:
- “Si sé que te tengo a ti”, Nek.
- “Palabras, palabras”, Silvana Di Lorenzo.
- “La cosa más bella”, Eros Ramazzotti.
- “Bella sin alma”, Riccardo Cocciante. (Nota: El título común es Bella sin alma o Cuerpo sin alma).
- “Mi historia entre tus dedos”, Gianluca Grignani.
¿Cómo la ven? ¿Me faltó un italiano que les guste? ¿Qué otra canción italiana en español les gusta? Déjenlo en los comentarios.