Mi gente, recientemente y por motivos del mundial de fútbol les había escrito un texto muy bonito, que por poco se publica en la revista de deportes Récord; no se publicó porque ellos no tienen la menor idea de que tal texto existe. Pero fácil está a la altura.
En fin, si bien disfruto el fucho y agarro cotorreo como todos, sobre todo cada cuatro años de mundial, no soy muy fan de ese deporte. Sin embargo, hay otro deporte que disfruto aún más y que también está muy ligado a la música, tal vez más que el fútbol: la lucha libre.
Por eso, hoy les voy a contar algunos de los casos más significativos en que la música y la lucha libre han cruzado caminos. Prepárense para una lectura de dos a tres párrafos sin límite de versos.
El conteo final en Ciudad Juárez
Antes de entrar bien en materia, personalmente, el vínculo más de significativo entre la música y la lucha libre es el tema The Final Countdown (1986) de la banda Europe; salvo que el nombre es “El Conteo Final” y que las luchas se deciden, en general, con un conteo de tres palmadas a la lona, no hay relación alguna entre la canción y el arte del catch. Pero para la gente de Cd. Juárez que alguna vez asistió a una función en el Gimnasio Josué Neri Santos, es imposible no relacionar el tema con la lucha.
Al llegar al gimnasio antes de la función, mientras los asistentes toman su lugar, compran su cerveza, su máscara de Cien Caras y cotorrean, la música suena. Es un ambiente de fiesta, el público está expectante porque todo puede pasar: Fuerza Guerrera va a amarrar a Octagón, el Gato Romero va a encerrar a Alushe. La noche es prometedora. Y de pronto se apagan las luces, el público grita emocionado, suena la secuencia inicial de The Final Countdown… y comienza la magia.
El himno del pancracio y el toque de la Triple A
Ya entrando de lleno, tenemos que hablar del himno luchístico por excelencia: Los Luchadores (1983) del Conjunto África. Es un tema que todos conocen, sean o no aficionados del llaveo y contrallaveo. Con un ritmo de cumbia tropical, el coro de “El Santo, El Cavernario, Blue Demon y El Bulldog” es muy pegajoso y garantía para animar cualquier fiesta.
Esta canción demuestra que su autor, Pedro Ocádiz, no era un aficionado casual que conocía solo a las superestrellas mencionadas, sino que conocía lo suficiente el deporte para incluso mencionar algunas llaves como la nelson, la quebradora y el tirabuzón. Aunque existen otros temas que tratan sobre lucha libre o luchadores (Blue Demon Blues de Jaime López o Mucha Lucha de Chicos del Barrio), Los Luchadores de Conjunto África es sin duda el más popular.
Tal vez la canción de los luchadores es el principal punto de referencia cuando pensamos en la combinación música-lucha, pero hay otros temas que al escucharlos nos hacen también pensar en lucha libre o en luchadores específicos.
No estoy seguro desde cuándo se utilizan los temas de entrada en la lucha libre, pero para los 90 ya era una práctica común en la gran mayoría de promotoras luchísticas. Y sí, yo sé que al hablar de Antonio Peña la mayoría de las personas van a encontrar más cosas negativas que positivas; pero ninguna empresa utilizó mejor el concepto de los temas de entrada como la Triple A. Al día de hoy, cuando escucho algunas canciones me es imposible no pensar en los luchadores que las utilizaban como presentación: Thriller (La Parka), Desvelado (Alan Stone), Seek and Destroy (Cibernético).
Obviamente ayuda mucho que los temas utilizados sean éxitos radiales, pero igual estaban muy bien utilizados; y la muestra es que, aunque no sea una canción, aún recuerdo de memoria la presentación de Abismo Negro: “Yo soy Abismo Negro, el mejor rudo. Viper Extreme. Triple L”.
De luchadores músicos a músicos enmascarados
Si los temas musicales tienen una buena relación con la lucha libre, existe una relación más estrecha: los temas musicales hechos por luchadores. A mediados de los 90, un grupo de luchadores profesionales decidió tomar los instrumentos musicales y formar una banda llamada Los Rudos del Ritmo. Su intención no era la de volverse superestrellas de la música, sino la de pasar un buen rato.
Con una alineación que incluía a Ari “Gato” Romero, Kung Fu, El Apache y Estrellita entre otros, no solo hubiera sido una pérdida para la lucha libre, también habría sido un peligro para esos fans a los que les da por aventar cosas al escenario después de unas cervezas.
Curiosamente, la mayoría de Los Rudos del Ritmo no usaba máscara. Y lo considero curioso porque otro de los motivos recurrentes entre la música y la lucha libre es el de los músicos enmascarados. Y, aunque existen muchísimos músicos que utilizan máscaras (Slipknot, Daft Punk), me refiero en específico a los que usan máscaras de luchador.
Por algún motivo que desconozco, las máscaras de luchador son parte casi obligada de la indumentaria de las bandas de surf. Los Straitjackets, Lost Acapulco, Sr. Bikini y Los Elásticos son algunas de las bandas de este género que utilizan máscaras; pero el pionero en esta práctica fue el cantante conocido como El Charro del Misterio.
El Charro del Misterio fue un personaje que, haciendo honor a su nombre, se manejó con mucho misterio, al grado de que hay muy poca información sobre él, incluyendo su identidad. Aunque se barajan varios nombres para la persona que estaba bajo la máscara (incluyendo a un conocido asaltante de bancos), en realidad no hay una respuesta definitiva sobre quién fue este intérprete de boleros rancheros.
El réferi cuenta cinco
Sinceramente podría continuar escribiendo sobre este tema, pero por hoy lo voy a dejar aquí para tener motivos para hacer una segunda parte. Por lo pronto, aquí les dejo 5 rolitas sobre lucha, o que me hacen pensar en lucha libre:
- The Final Countdown – Europe.
- Los Luchadores – Conjunto África.
- Santo y Lunave – Los Esquizitos.
- Desvelado – Bobby Pulido.
- Quítate la Máscara – Rigo Tovar.
¿Ustedes tienen algún tema particular que les recuerda a la lucha libre? Déjenlo en los comentarios.