En la música hay muchas rivalidades icónicas: Blur vs. Oasis, Robert Smith vs. Morrissey, Caifanes vs. Maná y, desde luego, The Beatles vs. The Rolling Stones. Pero hay otra rivalidad en la música mexicana de la que ya muy poco se habla: Chico Che vs. Rigo Tovar. Durante los 70 y 80, estos dos cantantes elevaron la música tropical a alturas estratosféricas. Aunque musicalmente podían llegar a ser similares, sus estilos y personalidades no podían ser más contrastantes.
Rigo Tovar: El Ídolo de las Multitudes
Rigoberto “Rigo” Tovar nació en marzo de 1946 en Matamoros, Tamaulipas. En 1972 edita su primer disco, Matamoros Querido, que incluye el rolón “Mi Matamoros Querido”. Musicalmente abarca varios estilos tropicales, pero su apariencia es la de un rockstar que no desentonaría en la alineación de Judas Priest: cabello largo, pantalón de cuero, cinto y pulseras de estoperoles y lentes Ray-Ban.
Esta imagen, además de su carisma e innegable talento y el respaldo de su banda Costa Azul, lo llevaron a consolidarse y convocar números récord de asistencia en muy poco tiempo, por lo que se le apodó “El Ídolo de las Multitudes”. Canciones como “Lamento de Amor”, “Cómo será la mujer” y “El Sirenito” se convirtieron en éxitos internacionales.
Lamentablemente, Rigo sufría de una enfermedad llamada retinitis pigmentosa que, sin entrar en mucho detalle, le iba degenerando la vista. Pero el vato era optimista y recio; no dejaba que esto lo desalentara y menos que lo detuviera. Un claro ejemplo ocurrió cuando, en 1977, viajó a Londres para recibir un tratamiento experimental. Aunque esto era el motivo y la prioridad del viaje, pues no iba a desperdiciar la oportunidad y se rentó un tiempecito en los estudios Abbey Road para grabarse unas rolitas. Aunque los resultados del tratamiento no fueron los esperados, de nuevo, esto no le quitó el sueño, y en 1979 se presentaría en la ciudad de Monterrey ante un público de alrededor de 350,000 personas.
Chico Che: El Hombre del Overol
Estos números nos muestran que había un público masivo para la música tropical, por lo que Rigo no era el único exponente. Del lado opuesto del país, Francisco José “Chico Che” Hernández Mandujano también estaba sonando fuerte. Nacido en diciembre de 1945 en Villahermosa, Tabasco, inició su carrera musical a mediados de los años 60 como parte de diversos grupos. En 1971 forma el que sería su icónico grupo de acompañamiento: La Crisis.
A diferencia de Rigo, la imagen de Chico Che estaba muy lejos del glamur de rockstar; su apariencia era más la de un hombre común. No había ropa de cuero, sino overoles de trabajo; en vez de Ray-Ban llevaba lentes de aumento y en su rostro resaltaba un mostacho que seguro era la envidia de más de un lampiño por ahí (sí, soy). Aunque no lograra alcanzar el éxito masivo del tamaulipeco, los logros del “Hombre del Overol” eran nada despreciables. Su carisma y picardía lo convirtieron en un favorito del público, y temas como “Quén Pompó”, “De Quén Chón” y “Dónde te agarró el temblor” lo convirtieron en la competencia directa y más cercana de Rigo.
Los salvajes “Mano a Mano”
Hoy en día es difícil que haya eventos en que dos artistas, tan similares que representen la competencia directa del otro, compartan cartelera. Pero los 70 y 80 eran tiempos salvajes; se organizaban los famosos bailes “mano a mano” en los que la intención era precisamente medir la popularidad y convocatoria de dos artistas similares. Capitalizando la rivalidad de estos dos titanes, no era extraño que hubiera eventos en que el Costa Azul y La Crisis, con sus respectivos líderes, se midieran frente a frente. Sin haber asistido a alguno de estos eventos, estoy seguro de que el ganador siempre fue el público (tenía que aventarme un cliché).
Sin duda, también estos bailes contribuían a acrecentar las llamas en la competencia. Fue durante una entrevista en conjunto para promocionar uno de estos eventos en que quedó registrado el intercambio más representativo entre los dos cantantes. Al ser cuestionados por la entrevistadora por las características distintivas de cada banda y si habían trabajado juntos antes, Rigo, con gran seguridad, tomó la ofensiva confirmando previas colaboraciones e insinuando que estas habían derivado de la oportunidad que él le había brindado al tabasqueño. También elaboró en el hecho de que sus músicos eran educados en teoría musical y multiinstrumentistas, a diferencia de los de La Crisis.
Chico Che, en un tono más relajado pero sin mostrarse amedrentado, le dio la razón al de Matamoros en donde aplicaba, pero también reiteraba firmemente que musicalmente estaba a la par del Costa Azul. Aunque la relación entre los dos fue siempre profesional, la contrastante actitud de ambos en este encuentro reforzaría tanto la imagen de estrella de Rigo como la de hombre humilde de Chico Che. Ambos entendían que se necesitaban mutuamente para mantener el fenómeno de la música tropical vigente.
El fin de una era
Pero el tiempo pasa, los gustos cambian y la vida simplemente no es la misma. El 29 de marzo de 1989, Chico Che fallece a los 43 años a causa de un derrame cerebral. Por otro lado, la salud de Rigo se fue deteriorando, llevándolo a perder la vista por completo y forzándolo a retirarse de la música, hasta su muerte en 2005 envuelto en polémicas y problemas económicos. Terminando así, de manera definitiva, la rivalidad tropical más grande que México haya visto.
Como ya es costumbre, los dejo con mis 5 canciones favoritas de estos iconos:
- Mi Matamoros Querido, Rigo Tovar.
- Camino de la Chontalpa, Chico Che.
- Lamento de Amor, Rigo Tovar.
- Si se Calla el Cantor, Chico Che.
- Pobrecito mi Cigarro, Chico Che.
Ahora quiero escuchar de ustedes, ¿qué opinan de esta rivalidad? Si son team Rigo comenten #RigoesAmor, si son team Chico comenten #Overol. No les dije antes para no crear favoritismos, pero yo la verdad soy team Chico Che.