Hoy les voy a contar algo bien random, pero bien curado. Bueno, a mí se me hace bien loco, aunque es casi un chisme de farándula. Pero sé que a ustedes les encanta el chisme, así que igual y agarran cotorreo con esto. Eso sí, les tengo que dar bastante perspectiva para que entiendan por qué agarro yo mis curas, y hasta les voy a dejar una teoría conspirativa.
Todo empieza con Illya Kuryaki and The Valderramas (IKV), una de mis bandas favoritas de todos los tiempos, conformada por Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur. Dos vatos argentinos multiinstrumentalistas, de familias de músicos y artistas. Musicalmente son una mezcla de rap, funk, rock y salsa con todo y molcajete. O sea, de todo tocan. Ahora la banda tiene un estatus intermitente, pero estuvo activa durante los 90s y se disolvió a principios de los 2000, reuniéndose de nuevo en 2012. Esta historia se sitúa en ese intervalo en que la banda estuvo inactiva.
Al separarse, los dos empezaron sus carreras de solistas, pero fue un rollo bien loco. Parecía que se hubieran divorciado y Dante se quedara con la custodia del rap y el funk, y Emmanuel del rock y el pop.
Probablemente voy a lastimar los sentimientos de Emmanuel con lo que voy a decir (no lo etiqueten por favor), pero mi favorito siempre fue Dante. El vato rapea, canta, toca la guitarra, baila y creo que vende menudo los domingos; pero la verdad sus primeros discos de solista no me gustaron, más que nada porque IKV para mí son top y esos discos eran básicamente la mitad de IKV. En realidad, eran buenos discos, solo no era lo que yo esperaba de Dante.
Pero su tercer disco, Pyramide (2010) para mí es una gran mejoría de los dos pasados. En este disco viene “Gisela”, la primera canción de Dante solista que me gustó casi al grado de una de IKV. Y, esa es la canción que trata lo que les voy a platicar.
De entrada, la base es una cumbia villera bien densa y Dante la fluye con unos arreglos de auto-tune que se oye fresquito; hoy diría que es un pinche cumbión bien loco. Pero la letra es donde viene todo el drama.
En la rola, el protagonista que es pareja o ex pareja de Gisela empieza contando cómo una noche la siguió sin que ella se diera cuenta. Un rollo casi de espías, escondiéndose entre los carros y todo, hasta que llegó a una casa o un hotel, no especifica, pero la recibe con un abrazo un vato “mayor”. Y madres que el galán lo reconoce, no es cualquier hombre mayor, es el gobernador. Pobre vato, le rompieron el corazón.
Pero a Gisela le fue peor. Verán, el gober precioso, muy conquistador ahí como lo ven, era casado y la esposa era más peligrosa que bonita. Cuando se enteró mandó a sus guarros a que levantaran a Gisela y que le dieran un estate quieto, y la dejaron por ahí en un descampado, seguro en muy malas condiciones. La rola cierra con el protagonista lamentándose y con una pistola en la mano. Me gusta pensar que para vengarse del gobernador y la esposa, pero puede ser para cualquier cosa. Y ahí termina ese rolón.
Pero no crean que el chisme que les prometí es meramente la letra de una canción. En el 2018, ocho años después de que se publicara la canción, alguien en Twitter empezó a atar cabos y soltó un tuit de esos que se hacen virales. El tuit decía que el motivo de que Daniel Scioli se separara de su esposa en 2016 había sido una infidelidad.
Ahorita todos están: “¿Qué tiene que ver esto con todo el rollo que nos tiraste? Ya se te va el avión”. No chavos, ahí les va. Scioli había sido gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 2007 y 2015. Y su pareja, con la que estaba desde la separación de su esposa, se llama… Gisela.
La canción volvió al foco, y todos estaban sacados de onda. La neta también yo le entré al mame en aquel tiempo, pero no por el morbo. Bueno, un poco por el morbo, pero más por otra cosa que al rato les digo. La canción y los hechos reales son tan parecidos, que nadie ponía en duda que Dante y Gisela habían sido pareja. Él se entera del engaño, terminan y le compone una canción. La esposa sigue con el gober por las apariencias y luego, aquí se rompió una taza. Porque no hay manera que Dante hiciera una rola de algo que iba a pasar 6 años después, ¿verdad?
Pues cuando les preguntaron, al cantante y a Gisela qué rollo, los dos respondieron lo mismo: “No la conozco“. Los dos aseguran que no se conocían de antes y que fue mera coincidencia. Pero no hay manera de que sea una coincidencia, es muy específico. La única alternativa es que Dante pueda ver el futuro, y nadie puede ver el futuro. ¿O sí?
Como les decía, no me informé de este embrollo por mero morbo, y aparte les había prometido una teoría conspirativa. Gente, estoy seguro de que Dante Spinetta puede ver el futuro. O sea, sí es probable que el vato haya andado con la morra y toda la novela. Pero no es la primera vez que nos deja pistas del futuro.
En el disco Versus (1997) de IKV hay una canción que se llama “Expedición al Klama Hama”, en esa rola menciona explícitamente a Chow Yun-Fat y la Leyenda del Tigre y el Dragón. En el 2000, se estrenó una película protagonizada por Chow Yun-Fat, el título es Crouching Tiger, Hidden Dragon; el título en español: El Tigre y el Dragón. Yo sé que IKV seguido hablaban de artes marciales y esos rollos raros, pero mencionar el nombre del protagonista y el título casi textual de una película que no se estrenará hasta tres años después está más allá de las coincidencias.
Entonces concluyo, Dante Spinetta (y tal vez también Emmanuel H.) puede ver el futuro. No tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas.
Aparte de las dos canciones mencionadas, les dejo otras cinco de IKV y Dante para que se den un quemón de lo que se pierden si no las han escuchado:
- “Adelante” (IKV)
- “Trewa” (IKV)
- “Mi Vida” (Dante)
- “Aves” (Dante)
- “Amor” (IKV)
Si conocen alguna rola que haya predicho el futuro, o algo parecido, déjenla en comentarios. O dejen su rola favorita de IKV.