Hace unas semanas fuimos de visita con los compadres y nos pusimos a ver una película muy buena que se llama “No Nos Moverán”. No trata directamente de los eventos ocurridos el 2 de octubre en Tlatelolco, pero sí de los efectos que tuvieron en familiares y allegados de uno de los involucrados.
Mientras veía la película, recordé que de chavo me interesaba mucho ese tema y que, en aquel tiempo, cuando tenía entre 12 y 16 años, leí e investigué bastante al respecto. Luego rompí la regla principal, esa que dice: “2 de octubre no se olvida”. Es más, no lo olvidé, sino que pasó algo peor: dejó de importarme, al menos al grado que el evento merece.
Por eso, hoy voy a escribir a grandes rasgos, en parte para refrescar mi memoria y en parte para que, si a ustedes también se les ha olvidado o no sabían sobre el tema, también les sea útil.
El Contexto Social
A finales de los años 60, México sería el anfitrión de las Olimpiadas de 1968 en un marco de agitación y movimientos sociales, no solo en el país, sino en varias partes del mundo. Aunque es conocido principalmente como un movimiento estudiantil, otros sectores de la población y sindicatos de obreros también participaron.
El motivo de que los estudiantes tomaran un papel más activo fue el constante acoso y represión de las autoridades. La tensión se venía sintiendo desde meses o años antes, pero según recuerdo, la escalada comenzó con un juego de futbol entre estudiantes de las preparatorias vocacionales, que terminó en pelea y con la intervención de la policía para detener la violencia que continuó hasta el día siguiente.
El enojo de la comunidad estudiantil no vino por la intervención de la policía, sino por el uso excesivo de la violencia y, sobre todo, por el allanamiento de las instalaciones educativas para detener y violentar a los estudiantes, en su mayoría menores de edad.
A raíz de esto, los líderes estudiantiles de la UNAM y el IPN comenzaron a organizarse en conjunto para protestar las acciones de la autoridad. No perdamos de vista que es año olímpico y esto es en el país anfitrión, lo que el gobierno menos quiere es que la comunidad global piense que no es capaz de controlar la agitación en el lugar que será el foco de atención para el mundo entero, por lo que intensificó los protocolos de seguridad.
Por motivo de los Juegos Olímpicos, se creó un batallón conocido como “Olimpia”, que era el principal encargado de mantener esta seguridad, del que hablaremos más adelante.
Uno de los tantos actos de represión y violencia hacia los estudiantes ocurrió en la escuela de San Ildefonso, donde estaban refugiados o participando en una reunión pertinente al movimiento. En esa ocasión, no fue la policía, sino el Ejército Nacional el encargado de “contener” a los participantes y, de un bazucazo, derribaron la puerta de la escuela para ingresar y detener a los estudiantes.
Este acto fue el detonante de la progresión en mítines, volanteo, marchas y demás protestas que ocurrieron desde finales de julio y culminarían el 2 de octubre.
La reunión o mitin de ese día se programó en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. Había varios oradores programados y la asistencia fue considerable. Con la excusa de garantizar la seguridad de los asistentes y del pueblo en general, el gobierno desplegó un operativo principalmente militar en las inmediaciones del evento.
La versión oficial indica que uno de los oradores o alguien desde el balcón de los oradores abrió fuego o lanzó proyectiles hacia los asistentes, lo que generó una reacción de las fuerzas armadas y el caos generalizado en donde, según las cifras del gobierno, 20 personas perdieron la vida en el fuego cruzado.
La versión no oficial, pero más aceptada y aceptable, es que de un helicóptero que sobrevolaba el evento arrojaron bengalas, presuntamente como señal que iba dirigida al batallonón “Olimpia” que les había mencionado. Los miembros de este grupo llevaban un guante blanco para identificarse entre ellos, eran miembros de distintos cuerpos de seguridad y al parecer estarían actuando como grupo de choque. Al recibir la señal, comenzaron a disparar contra los soldados, quienes a su vez dispararon contra los estudiantes.
Al comenzar el ataque, la multitud empieza a dispersarse y a buscar refugio, principalmente en los apartamentos de los edificios alrededor de la plaza. De nuevo, versiones no oficiales indican que tanto el Ejército como “Olimpia” allanaron y registraron cada uno de los domicilios en estos edificios, detuvieron, golpearon, arrestaron y en muchos casos mataron o desaparecieron a los jóvenes que sacaban, independientemente si habían participado en el mitin o no.
Este operativo continuó hasta entrada la madrugada, y las cifras extraoficiales de muertos y desaparecidos van de 205 a 500 personas.
Este es un pequeño recuento de lo que ocurrió el 2 de octubrede 1968 en Tlatelolco y el porqué. Dejé fuera mucha información, no porque no sea importante, sino porque quería mantener esto conciso, pero espero que haya generado el suficiente interés para que ustedes continúen aprendiendo del tema. Un buen comienzo es ver la película “No Nos Moverán” que mencioné anteriormente.
Quería retomar la película aquí porque, después de verla me enteré de que el nombre viene de una canción que probablemente cantaban en las marchas. La interpretan varios artistas, pero la versión que me gustó más es con Joan Báez.
Y ya que entré al tema de la música, y para cerrar este texto, hay muchas canciones que hablan o hacen referencia a los sucesos de Tlatelolco y otras que indirectamente aplican. Aquí les dejo tres que me gustan a mí y más o menos de qué van:
- “Abuso de Autoridad”, Three Souls in My Mind (El Tri). El título se explica solo: esta rola habla de la represión del gobierno, principalmente a los que protestan.
- “1968”, Joaquín Sabina. La canción habla de manera general de lo que ocurría alrededor del mundo en 1968, haciendo mencion las protestas y movimientos de Francia y México.
- “Antes de Que Nos Olviden”, Caifanes. Yo creo que esta es la más choteada, pero no es mala. Escrita originalmente para las víctimas de ese día, eventualmente fue también dedicada a las víctimas de feminicidio en Cd. Juárez.
¿Conocen alguna otra canción que hable o les recuerde el 2 de octubre? Déjenmelo en comentarios.
Me gustó la reseña y también se habla de los fantasmas de los estudiantes quizá sea tema para otros de tus escritos.
Es buena idea. Luego hago una sección que se llame resonancia paranormal.