Hoy la Historia es Mi Crush
Mi gente, ya se han de haber dado cuenta que otro de los temas que me gustan mucho es la Historia. Ya sea en su forma más factual, con algo de mitología, y hasta una que otra teoría conspirativa por ahí. Y como casi no he explorado mi faceta de Historiador Amateur (título que me adjudiqué nomás así), hoy les voy a hablar un poco de la historia prehispánica de México, en específico de los Mexicas y su eventual encuentro con los europeos. Agárrense un chocolatito caliente y un pan de dulce para que entren en calor.
Huitzilopochtli, el Road Manager de la Migración
La historia comienza en Aztlán, allí había un lugar llamado Chicomoztoc, o “lugar de las siete cuevas” que es de donde emergieron las tribus de lengua náhuatl. El dios principal de estas tribus era Huitzilopochtli, el dios de la guerra; y un día de buenas a primeras les dijo: “Mis locos, las cosas aquí en Aztlán ya no pintan muy bien y hay que poner pies en polvorosa”. “¿Y para dónde le damos?” preguntaron. “Ustedes denle. Pa’trás ni pa’ agarrar vuelo. Van a saber que llegaron al lugar correcto cuando vean un águila comiéndose una serpiente arriba de un nopal”. “¿Que si se está comiendo una tuna?” increparon. “Ahí no es, compa”, respondió el dios.
Y así comenzó la migración, o migraciones, porque no fue un éxodo masivo; fue un proceso paulatino en el que diferentes grupos salieron a diferentes tiempos. Varias de estas tribus se fueron estableciendo en diferentes territorios, algunas de estas tribus fueron los Acolhuas, los Chichimecas, los Mexicas y los Tepanecas.
De Invasores Incómodos a Socios Peligrosos
Para cuando los Mexicas llegaron al valle, ya estaba sobrepoblado. Para acabarla de fregar, nadie en la región los quería. Decían que eran muy aguerridos, pero por eso mismo, luego los usaban como soldados y mercenarios. En fin, que les dieron chance de quedarse en el valle, pero en los peores terrenos; ya saben, los que están llenos de escombro y alimañas.
Los Acolhuas, que ya tenían un tiempecillo y algo de poder en la zona, básicamente utilizaban a los Mexicas como su ejército privado. Tras una victoria importante, se decidió que ya no iban a ser solo soldados/súbditos, iban a ser aliados. Y para sellar el pacto, el jefe acolhua les cedió la mano de una de sus hijas para que se casara con uno de los Mexicas. Estos vatos le dijeron “Simón, padrino. Cáele el sábado a la boda, se va a poner bueno el bailongo”, pero no especificaron que iba a ser de disfraces (guiño, guiño).
Voy a tratar de no ser muy gráfico, pero para cuando los Acolhuas llegaron a la ceremonia, los Mexicas ya habían sacrificado a la princesa y uno de los sacerdotes traía puesta su piel como una especie de disfraz. En corto los Acolhuas se les dejaron ir a los fregadazos y, en la huida, los Mexicas se refugiaron en un islote del lago de Texcoco, lo que fue un ganar-ganar para ellos porque: primero se pusieron a salvo, y segundo, ni se imaginan lo que encontraron en medio de la isla.
La Señal: El Águila, la Serpiente y el Nopal del Destino
Nada más y nada menos que un águila comiendo una serpiente, sobre un nopal.
Los vatos se pusieron bien felices. Otro día para vivir, y aparte en la tierra prometida. Es todo. En ese islote, en 1325 d. C., fundaron su ciudad capital de Tenochtitlan y sentaron las bases de lo que sería su imperio. Pero pasaron alrededor de cien años para que este se consolidara; porque hasta esos tiempos, los meros meros del área seguían siendo los Tepanecas. Por ahí del 1428 d. C., tres de las ciudades-estado Nahuas del Valle de México: Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan, decidieron aliarse contra los Tepanecas, y así se estableció la Triple Alianza (o Imperio Azteca) que dominaría el valle tras la caída de los Tepanecas.
El rollo es que la gente tiene memoria, y aparte es mendiga, entonces pensaban: “¡Ah, fregados! Si ustedes vienen llegando de Aztlán y ni bien se ha sacudido el polvo de los terrenos escombrosos donde les dimos chance de quedarse, ¿y ahora resulta que ustedes mandan?” Y por esos motivos, los Mexicas fueron buscando formas de legitimizar su reino. En parte con más alianzas, y en parte adjudicándose parentescos inexistentes con tribus legendarias de la región, especialmente de los Toltecas, de quienes decían ser descendientes y para demostrarlo le construyeron un templo al principal dios tolteca, Quetzalcóatl.
El dominio de la Triple Alianza fue contundente durante varios años, subyugaron a la gran mayoría de pueblos del área y expandieron el imperio a regiones más alejadas. Gobernaban con mano dura y exigían tributos muy altos de sus vasallos. Uno de los pueblos que no cayó ante los Mexicas, fueron los Tlaxcaltecas; con los que mantuvieron una enemistad tipo América vs Chivas, y que sería una rivalidad clave en el futuro del imperio.
No había entrado mucho en detalle de los nombres y todo eso para no confundirlos mucho, pero ya se les acabó el veinte.
Llega Moctezuma: El Imperio en su Cima y la Noticia que Nadie Esperaba
Por eso del 1502 d. C., ascendió al poder Moctezuma II, quien fue un personaje fundamental para el imperio. Desde antes de asumir el título, en su rol de jefe militar, ya había logrado una reestructuración y solidificación del poderío Mexica. En general, era un gran líder y un buen emperador; pero era muy supersticioso el vato. Cuando le llegó la noticia de que grupos de hombres blancos y barbados habían sido vistos, que Moctezuma pensara que eran los Toltecas regresando a reclamar sus tierras, es generalmente aceptada. Al principio eran unos cuantos hombres, no había motivo real para alarmarse. Pero al incrementarse el número de extranjeros, Moctezuma empezó a mandar comisiones para recabar información y de ser posible atemorizar y expulsar a los extranjeros de las tierras del imperio.
De ahí pa’ acá ya saben qué pasó. Que tengan un buen día… ¡Ah, no se crean! O sea, sí, pero la próxima publicación le sigo con la historia, porque también hay que ponerle un poquito de suspenso a este rollo. Quién quita y alguien por aquí no sabe qué pasa después. En lo que sí o lo que no, aquí les dejo unas rolitas para complementar la lectura:
- A la Izquierda del Colibrí, Jorge Reyes y Antonio Zepeda.
- La China, Porter.
- Huitzil, Porter.
- Colores, Ampersan.
- Madre Tierra, Ampersan.
Espero les vaya gustando este rollo. Cabe aclarar que esta es una versión resumida de varias fuentes y no pretende ser una fiel representación de la historia. Si les interesa el tema, hay mucho material en donde se expone de manera más profunda y seria. Igual si les gusta esta narrativa o conocen a alguien que le podría gustar, les agradezco su like y compartir, yo me voy a comer unos tacos de tofu gluten free como los comían mis ancestros allá en el Chicomoztoc.