De todas las cosas que me mantienen consciente del paso del tiempo, una de las más crueles es el darte cuenta de que lo que estaba “en onda” hace algunos años, ahora es un meme.
Me refiero en particular a ese meme que dice “¡Pongan Caifanes!” y va acompañado por una imagen de alguna persona que, como yo, es de mediana edad; de esos que la chaviza cruel y despectivamente llama Chavorrucos (el término aceptable es Chavo Grande).
La verdad, siempre que me topo uno de esos memes me río mucho, primero porque es cierto, y segundo porque lo que hace unos treinta años era la onda, ahora es el estandarte con el que se identifica la raza que se quedó atrapada en los 90s y de vez en cuando sale de su bucle temporal para socializar con aquellos que se mantienen más accesibles al paso del tiempo.
El Caifán antes del rock: Origen y Pachuquismo
Seguro ya están pensando, “wey, lo único peor que escuchar a Caifanes, es leer sobre Caifanes”. Como buen chavorruco, sí soy fan de Caifanes. Pero no voy a hablar de Los Caifanes, la banda de rock; sino de la palabra Caifán en sí, y cómo de distintas maneras se ha mantenido dentro, y en ocasiones definido, la cultura mexicana.
La palabra tiene su origen en la contracultura de los años 40, y es el resultado de un anglicismo (ah, verdad, digo mucha tontería, pero conozco muchas palabras. Que sepa cómo se usan ya es otro rollo). Originalmente era una expresión que los jóvenes Pachucos utilizaban para indicar que alguien les agradaba: “Ese vato me cae fine”, me cae “bien” por su significado en español. Esa expresión se convirtió, eventualmente, en adjetivo y en ocasiones sinónimo de Pachuco: “Ese vato es un Caifán”.
Por su uso y origen, se puede asumir que el significado de la palabra es muy variado. Desde una persona que es agradable y con dotes de liderazgo, alguien que vive o realiza actividades fuera de la ley, o simplemente alguien conocido y respetado en su barrio.
El Caifán se populariza: Del cine a la banda
Se atribuye su popularidad inicial a Germán Valdés “Tin Tan”, quien, a través de su imagen y personajes, proyectó la cultura y “lingo” de los Pachucos a un primer plano. Pero fue en 1967 con la película Los Caifanes, que la palabra entra de lleno a la cultura popular mexicana. La película relata las andanzas de un grupo de jóvenes por la Ciudad de México, se refieren a sí mismos como caifanes, y para nuestro beneficio, nos dan su definición de la palabra en el siguiente diálogo:
- El Gato: Nada más que llegue el otro caifán nos vamos.
- Paloma: ¿Qué quiere decir eso, Caifán?
- Jaime: “Pachuco”
- El Gato: No, eso es papá grande (Padrote).
- Azteca: Caifán es el que las puede todas.
Los caifanes en esta película, estética y culturalmente no son pachucos; y en realidad no se adhieren a alguna moda o tribu urbana específica. Pero de igual manera representan la contracultura, esa de la juventud marginada, en el sentido de que no encajan en el ambiente de las buenas costumbres. Su lenguaje es florido y nutrido; sus actividades, aunque no del todo ilícitas, no serían bien vistas por la sociedad recatada.
En los años siguientes la palabra caifán se siguió utilizando de diferentes maneras en el cine mexicano. Un par de ejemplos que me vienen a la memoria son Pedro Navaja (1984), en donde Pedro se refiere a El Conde de forma respetuosa, como un caifán. Y en El Caifán del Barrio (1986), la palabra se usa en forma despectiva, casi como sinónimo de vividor.
Entonces, la palabra e imagen del caifán habían tenido presencia por algunas décadas. Pero fue en 1988, con su disco homónimo, que la banda Caifanes proyectaría la palabra a niveles internacionales. Aunque la imagen y sonido de la banda estaban más apegados a la tendencia gótica, su inspiración venía de varias fuentes, incluyendo a Tin Tan y sus películas. La banda gozó de una gran popularidad durante su periodo activo (porque son muy buena banda, y soporten), pero se separaron en 1994.
Y a partir de esta fecha, Los Caifanes adquirieron un estatus de legendarios. Por lo tanto, no solo era muy común, sino que hasta se agradecía, cuando en alguna fiesta o reunión alguien decía: “Pongan Caifanes!”.
¿Qué tan delgada es la línea?
Con el paso del tiempo, la palabra caifán se empezó a utilizar casi exclusivamente para referirse a Saúl Hernández o algún otro integrante de la banda, y se ahonda en el significado y origen de esta generalmente para explicar de dónde tomó su nombre la agrupación. Sumado al seguimiento casi de culto por un considerable sector de los fanáticos, esa petición se ha convertido en una sutil burla, no hacia la banda, más bien a los fanáticos.
Todo esto me hace pensar, cuánto tiempo falta, o si es posible que la palabra “Caifán” se convierta en un meme. O, que se le agregue el nuevo significado o sinónimo de chavorruco. ¿Qué tan delgada es la línea que separa la contracultura, de un meme?
Como siempre, aquí les dejo 5 canciones de caifanes:
- Los Chucos Suaves, Lalo Guerrero
- El Chulo, Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio
- Cholo Story, Armando Palomas
- Robando Luz al Sol, Betsy Pecanins
- Pedro Navaja, Rubén Blades
¿Qué les pareció? ¿Sabían de dónde viene la palabra Caifán? ¿Conocen a alguno? Déjenlo en comentarios.